Los Peligrosos Lácteos

Las verdades sobre estos temas

Todas esos pomposos y bien elaborados anuncios de la última década sobre los lácteos nos quieren hacer creer que son una piedra angular de la dieta saludable, proporcionando nutrientes esenciales que fortalecen nuestros huesos, y erradican la osteoporosis. Pero, ¿es esto cierto? ¿Consumir lácteos es necesario o incluso llega a ser saludable para la gente que los consume?.

La verdad es que los productos lácteos pueden llevar a un sin número de problemas de salud y, para muchos, puede causar más daño que bien, aquí está el porqué.

Causan inflamación en un gran porcentaje de la población que resulta con problemas digestivos tales como hinchazón, gases, estreñimiento y diarrea, así como otros síntomas incluyendo acné, y una presentación fuerte de comportamientos autistas. Los lácteos es uno de los alimentos más inflamatorios en nuestra dieta moderna.

Los lácteos son altamente inflamatorios y acidificantes

¿Qué hay en los productos lácteos que causa una respuesta inflamatoria? ¿Es todo el mundo sensible a los lácteos e intolerante a la lactosa? Hay dos componentes de los productos lácteos que tienden a causar problemas para las personas, el azúcar y las proteínas. Las personas que son intolerantes a la lactosa no producen la enzima lactasa, que es necesaria para descomponer la lactosa, un azúcar que se encuentra en la leche, causando problemas digestivos cada vez que consumen productos lácteos. Las personas que producen la enzima lactasa, pero aún reaccionan mal a la leche están respondiendo a las dos proteínas que se encuentran en la leche, la caseína y suero. La caseína es una proteína con una estructura molecular muy similar al gluten y el 50% de la gente que es intolerante al gluten son intolerantes a la caseína también.

Los lácteos Están a menudo lleno de hormonas y antibióticos

Muchas veces, cuando la gente bebe leche, están consumiendo mucho más que leche. Los productores de leche de América, han inyectado desde hace mucho tiempo vacas con una hormona de crecimiento bovino genéticamente modificada llamada rBGH para aumentar la producción de leche. Este incremento forzado en la producción de leche a menudo conduce a una infección de la ubre en vacas llamada mastitis, que después se trata con antibióticos, que pueden ir de camino a tus productos lácteos.

Todas estas preocupaciones acerca de los beneficios para la salud y seguridad de los productos lácteos pueden llevar a más preguntas. ¿Son todos los lácteos malos? ¿Hay mejores fuentes alternativas de lácteos? ¿Dónde voy a conseguir mi calcio si no es de los lácteos? Echemos un vistazo a esto.

Un poco de historia lechera y la industria alimentaria!

Todo comenzó hace casi 60 años cuando la forma de crianza natural de la res fue modificada por una artificial. Para mediados de los años 1800’s, la vaca promedio proporcionaba aproximadamente solo 2 litros de leche al día. Para el año de 1960, el rendimiento de la vaca era de alrededor de 9 litros al día por animal. El día de hoy, gracias a las nuevas técnicas de crianza artificial del animal, tal y como lo son el uso de antibióticos, la selección genética de la cría, el cambio a consumir cereales genéticamente modificados en lugar de pasto verde, y el uso de hormonas de crecimiento, han hecho que la vaca actual proporcione hasta 50 litros de leche al día, con la vaca promedio proporcionando alrededor de 8,760 litros al año o 24 litros por día. Resulta impresionante el saber que bajo las leyes de la naturaleza una vaca promedio proporcione únicamente alrededor de 2 litros de leche al día y que el día de hoy, bajo las leyes de lo artificial, de lo modificado genéticamente, la vaca promedio llegue a proporcionar 24 litros de leche al día pudiendo llegar a proporcionar hasta 50 litros.

Es entonces que la industria de los lácteos visualizo el potencial económico e impulso su consumo sin medir las consecuencias para la salud humana y es porque provoca numerosas y serias patologías, y de hecho ni ayuda a fortalecer los huesos; en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de leche, es donde más casos de osteoporosis hay, es porque la leche animal nos acidifica y desmineraliza provocandonos osteoporosis, de hecho las personas vegetarianas que no toman leche tienen un 18% de pérdida de hueso mientras las omnívoras padecen una pérdida ósea del 35%. En cuanto a los niños lactantes sépase que éstos asimilan bien la caseína de la leche materna pero no la caseína de la leche animal.

Ésta inflama el organismo y es causa de intolerancias y alergias. Además está constatado que los niños que toman varios vasos de leche al día tienen sus arterias en peores condiciones que los que no la toman. Sin olvidar que la leche de vaca contiene 59 tipos diferentes de hormonas que pueden ser causa de muy diversas enfermedades degenerativas.

Los riesgos fundamentales de consumir lácteos

Es hora de que sepa: el consumo de leche -y sus derivados -se ha relacionado ya con la anemia ferropénica, la artritis reumatoidea, la osteoartritis, el asma, el autismo, las cataratas, la colitis ulcerosa, la diabetes mellitus tipo i, los dolores abdominales, la enfermedad de crohn, las patologías coronarias, la esclerosis múltiple, el estreñimiento, la fatiga crónica, las fístulas y fisuras anales, la incontinencia urinaria o eneruresis, las migrañas, los problemas de oídos y garganta, la sinusitis, las reacciones alérgicas, el sangrado gastrointestinal, el síndrome de mala absorción, los trastornos del sueño, las úlceras pépticas, la acidosis, la preeclampsia, la dificultad de aprendizaje en niños, la infertilidad femenina, los linfomas y los cánceres de estómago, mama, ovarios, páncreas, próstata, pulmón y testículos.

Además cuando nosotros consumimos una leche ultra pasteurizada, homogenizada y tratada industrialmente pasa lo siguiente:

Los antibióticos administrados se absorben en la carne del animal y también van a parar a la leche. Cuando consumimos cualquiera de las 2 partes del animal, estos antibióticos llegan a matar parte de nuestra flora intestinal benéfica, aquella flora intestinal que se dedica a protegernos. Al hacer esto, nuestro sistema inmunológico queda desprotegido y la presentación de enfermedades como lo son la gripe, la tos, un resfriado y las alergias, se presentan de manera frecuente y cada vez más severas. También, ese desbalance de flora intestinal causa que se desarrollen hongos dentro de nuestro cuerpo tal y como lo resulta ser la cándida (algo parecido a la famosa solitaria), un hongo que se alimenta principalmente de lo dulce, de los azúcares, y que tiene como consecuencias enfermedades de la piel como lo son el acné, psoriasis, eccema, hongos, cáncer, etc.

También, los cereales que las vacas manipuladas genéticamente de hoy en día consumen, han llegado a incrementar de forma extravagante el contenido de grasa corporal del animal. Una vaca consumiendo pastura (el alimento intencionado por la naturaleza para este animal) posee alrededor de un 18-20% de grasa corporal. Una vaca que come granos y cereales posee alrededor de un 42-44% de grasa corporal. Quiere decir que la vaca criada convencionalmente tiene más del doble de grasa debido a que el alimento consumido no es el indicado.

Profundizar en el tema de la leche

Las mejores fuentes no lácteas de calcio y minerales

Si por su bien decide eliminar los productos lácteos, no tema, hay muchas otras fuentes naturales de conseguir calcio más allá de la leche, que puedes incorporar en tu dieta, como por ejemplo:

1. Ajonjolí

2. Kale

3. Higos

4. Col Verde

5. Brócoli

6. Almendras

7. Espinaca

8. Leches vegetales: ajonjolí, almendra, cáñamo o coco

9. Naranjas con pulpa

Fuentes y Bibliografia:

Los Peligros de la Leche - Lorenzo Acerra

El Secreto de los Carbohidratos - Dr. Sacha Barrio

Alergia y Leche - Dr. Renate Collier